When Lies Catch Up To You . . .

December 6, 2008

Cuando La Mentira Me Alcance… Sabras Que La Verdad


Lie Equals Truth

November 19, 2008

La Abuela Solia Decir….

 

Aprende A mentir Bien, Asi Solo tendras Que Mentir Una Sola Vez.

Porque Soy Como El MEntalista Cuando Se me Acaban Los Trucos Desaparezco.


Lo De Am@nda

October 24, 2008

Iba volando el mundo….
En la séptima línea, con el último trago, al final del anden, con una mano en la cabeza y la otra hurgando en las vísceras, imposibilitada de fijar la vista en nada. Llena de olvido, vacía, taciturna, perdida; ensayando el último desencuentro de la lista, temblando mas que de frio de temor.
Sin batallas que contar, cada uno de sus legionarios ha encontrad mejores causas lejos de ella, solo un viento helado y frio contra su frente, el aire se ha llevado todas sus victorias, quedando solo las derrotas por narrar.
Con medio cuerpo quebrado, la lágrima solitaria que rueda por su mejilla es el mudo testigo de su estado, una ira ciega ha empezado a treparse por su estomago, ascendiendo a su garganta; la consigna simple de jamás sentir lastima por si misma retumba en sus adentros.
Si tuviera su espada la usaría contra si, arrancaría de tajo las carencias, cejaría los dolores, se brindaría un extenso minuto de paz, pero no, apenas y cuenta con esta marchita cascara que ya no sirve para nada.
Mientras tanto afuera, iba volando el mundo otra vez…

Cobíjame en tu regazo, abre tus brazos déjame amanecer contigo, no me hables, ofréceme tus silencios, quiero escuchar tu corazón. Hoy dejare mis garras y colmillos junto a la puerta al lado de tus olvidos.
Por ahora no tengo nombre así que seré quien tu quieras, el pago por tus caricias pueden ser otros mil años de condena, aun poseo un trozo de arcoíris y una porción del camino amarillo. Puedes beber de mi garganta o alimentarte de mi seno. Tú decides.
Sin pensar, sin esperar, sin ayunar puedo llegar a ti, he bajado la guardia, también me despoje de mis ropajes, abandone todas las mascaras, solo tengo piel para ti. Te ofrezco pues la única oportunidad de que todo sea nuestro, la obscura noche, el día que no llegará, el amanecer que amenaza con entrar por la ventana.
Poséeme por esta única vez con la maldita rabia de lo imposible, sométeme bajo el yugo de tus manos, esclavízame con tu cuerpo, rosa con tus labios mis labios, húndete lentamente bajo mi espalda. Embriágame con el cruel sabor de lo que no puede ser, luego puedes abandonarme de nuevo, te aseguro me quedare varada donde me dejes.
No te amo, solo deseo con demencia tu piel, la miel contenida de tu boca, los cantaros de luz de tu mirada, la razón de tu existencia, la yugular que tienes en el cuello, quiero prenderme de ti, para arrebatar un solo instante entre tus brazos.

No me digas que no…
Aunque lo niegues sé que estuviste ahí, cuando todo se vino abajo, en el momento justo en que las paredes amenazaron con aplastarte cual cucaracha, lo supe cuando estire mis brazos y mis dedos chocaron contra la baba de tus fauces.
Sentí el peso de tu mirada, haciendo llagas en mi torso, justo en el pezón izquierdo, arriba de la mancillada aureola, donde la carne suele ser más sensible, supe de antemano que tu serías el castigo para mis pecados, el purgatorio de mi alma, el látigo azotando mi espalda, el vino amargo del fracaso, la fruta prohibida de eso que llaman edén.
Percibiste la desesperación suicida de mis entrañas, saboreaste la sangre que emano mes con mes, escuchaste con satisfacción los lamentos que noche tras noche, escupí al viento. Bebiste sediento todas y cada una de las lagrimas dolorosas que mis ojos derramaron. Tan macabro tan tú, verdugo en una plaza desierta.
Y cuando te enteraste que estaba perdida, sin aliento, huraña; esperaste el momento de volverme a pescar, la carnada siempre será atrayente, aunque el enganche sea más doloroso cada vez. Con crueldad nata me entretienes unos segundos lejos del mar de mi inconsistencia luego me regresas con una nueva cicatriz.
He partido lejos de ti miles de veces, las mismas que sabes regresaré, como un astuto mercader sabes cobrar mis escapadas a un alto precio, los pagos me han dejado en la ruina emocional. Ante esta condenada adicción sigo tratando de desintoxicarme, he visitado a mas terapeutas que corzas.
Así No me digas que no, no te atrevas a negar la manera como te incrustaste en mi piel, contaminaste mi sangre, segaste mis ojos, amputaste mis manos, inutilizaste mis piernas y sometiste los sentido a tu total servicio, mas no te equivoques solemos sacrificar aquello que nos esclaviza, tarde o temprano he de alcanzarte.