The loudest man in the room is also the weakest man in the room.
El Bufalo De La Noche!
September 10, 2007Gregorio murió sobre el regazo de su madre, tendido en el asiento trasero del automóvil que su padre conducía enfebrecido rumbo al hospital. Se suicidó con la misma pistola que años antes le robamos a un policía que vigilaba la entrada de un minisúper. Era un oxidado revólver calibre treinta y ocho, de marca brasileña, cuya efectividad pusimos en duda hasta que decidimos probarlo contra un perro callejero. Al primer balazo, cayó fulminado con el hocico hecho pedazos. Desde entonces hasta el día de su muerte, Gregorio supo ocultar su arma en distintos sitios, burlando los minuciosos registros practicados en los lugares que habitaba o frecuentaba.
Gregorio envolvió la pistola en una bolsa de plástico —rayada con seis balas expansivas— y la enterró dentro de una maceta en la cual florecían geranios rojos. Al reconstruir su suicidio dedujimos que extrajo el revólver de su escondite mientras simulaba arreglar las plantas en el jardín, actividad que los médicos sugirieron para acelerar su recuperación. Gregorio tomó el arma, la guardó bajo su camisa y apresurado abandonó su tarea, dejando botados un rastrillo de mano, una pala y un costal con fertilizante orgánico.
Decidido, subió a su recámara. Empujó el escritorio contra la puerta y se metió al baño. Amartilló el revólver, se miró en el espejo, colocó la punta del cañón contra su ceja izquierda y jaló del gatillo.
La bala cruzó en diagonal su cerebro, estallando a su paso arterias, neuronas, deseos, ternuras, odios, huesos. Gregorio se desplomó sobre las baldosas con dos boquetes en el cráneo. Estaba por cumplir veintitrés años.
Posted by Azrahel
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